Nutrición y rendimiento escolar/deportivo.
- jcglezhdez
- 13 oct 2025
- 2 Min. de lectura

¿Qué es una nutrición adecuada?
Una buena nutrición implica:
Consumir alimentos variados y equilibrados, que aporten los nutrientes necesarios.
Evitar excesos de azúcares, grasas saturadas y productos ultraprocesados.
Respetar horarios de comida (especialmente el desayuno).
Mantener una hidratación adecuada durante todo el día.
Relación entre nutrición y rendimiento escolar.
Aspecto nutricional | Impacto en el rendimiento escolar |
Desayuno saludable | Mejora la atención, la memoria y el estado de ánimo. |
Hidratación constante | Favorece el funcionamiento cerebral y la concentración. |
Evitar alimentos ultraprocesados | Reduce la fatiga y mejora la estabilidad emocional. |
Nutrientes esenciales (hierro, omega 3, vitaminas) | Favorecen el desarrollo cognitivo y la capacidad de aprendizaje. |
📌 Ejemplo:
Un alumno que no desayuna puede tener mayor irritabilidad, fatiga física y falta de concentración en clase, lo que afecta su desempeño académico y actitud.
Relación entre nutrición y rendimiento deportivo.
Nutriente o hábito | Beneficio para la actividad física |
Carbohidratos complejos | Fuente principal de energía para el ejercicio. |
Proteínas | Favorecen la recuperación y el desarrollo muscular. |
Grasas saludables | Aportan energía sostenida y ayudan a absorber vitaminas. |
Vitaminas y minerales | Participan en la contracción muscular y el metabolismo. |
Hidratación | Previene calambres, fatiga y golpes de calor. |
Recomendaciones generales para estudiantes activos:
Comer 1 a 2 horas antes de la actividad física.
Incluir snacks saludables después del ejercicio (frutas, yogur, frutos secos).
Beber agua antes, durante y después del ejercicio.
Componentes clave de una alimentación saludable escolar.
Frutas y verduras diarias (5 porciones).
Cereales integrales (pan, arroz, pasta).
Proteínas variadas (carne magra, huevos, legumbres, pescado).
Lácteos o sus equivalentes para el calcio.
Agua como bebida principal (evitar gaseosas y bebidas azucaradas).
Reducir el consumo de snacks industriales (patatas fritas, bollería, golosinas).
El papel de la escuela y el docente.
Los docentes, especialmente de Educación Física, pueden:
Incluir contenidos de alimentación y salud en sus clases.
Promover almuerzos saludables y campañas de "desayuno nutritivo".
Dialogar con las familias sobre hábitos alimentarios.
Trabajar en conjunto con comedor escolar o kiosco saludable.
Fomentar la autonomía en la elección de alimentos saludables.
Ejemplos de acciones escolares prácticas.
Crear un mural de “el plato saludable” con dibujos de los estudiantes.
Proponer retos mensuales: “5 frutas al día”, “Sin gaseosa por una semana”.
Elaborar recetas saludables en clase.
Visitas a mercados o charlas con nutricionistas.
Registro personal de comidas y emociones (para reflexionar).
Errores comunes que se deben evitar.
Premiar o castigar con comida (ej. “si haces bien la tarea, te doy golosinas”).
Juzgar o avergonzar a estudiantes por sus elecciones alimentarias.
Transmitir mensajes extremos o dietas sin base científica.
Ignorar trastornos de la conducta alimentaria o señales de malestar.


