El impacto del consumo de ultraprocesados en el rendimiento académico.
- jcglezhdez
- 15 dic 2025
- 2 Min. de lectura

En la actualidad, los alimentos ultraprocesados —como snacks, refrescos azucarados, comida rápida y golosinas industriales— forman parte de la dieta habitual de muchos niños y adolescentes.Aunque son convenientes y apetecibles, su consumo frecuente tiene efectos negativos sobre la salud y el rendimiento escolar. Comprender esta relación es fundamental para fomentar hábitos alimentarios que apoyen el aprendizaje y el desarrollo integral.
¿Qué son los alimentos ultraprocesados?
Los ultraprocesados son productos industriales que contienen ingredientes refinados, aditivos, conservantes, colorantes y altos niveles de azúcar, sal o grasas saturadas.Ejemplos comunes: galletas industriales, refrescos, hamburguesas rápidas, cereales azucarados, snacks salados y comidas listas para microondas.Estos alimentos suelen ser altamente energéticos pero pobres en nutrientes esenciales como vitaminas, minerales y fibra.
Efectos sobre la salud
El consumo excesivo de ultraprocesados puede provocar:
Obesidad infantil y sobrepeso, debido a la alta densidad calórica.
Alteraciones metabólicas, como resistencia a la insulina o colesterol alto.
Deficiencias nutricionales, al desplazar alimentos naturales y nutritivos.
Problemas digestivos y menor absorción de nutrientes esenciales para el desarrollo cerebral.
Estos efectos físicos también influyen en el estado emocional, la energía y la concentración de los estudiantes.
Impacto en el rendimiento académico
El consumo frecuente de ultraprocesados afecta el aprendizaje de varias maneras:
Cognición y memoria:
Los altos niveles de azúcar provocan subidas y bajadas bruscas de glucosa, lo que disminuye la atención y la memoria a corto plazo.
La falta de micronutrientes esenciales, como hierro, zinc o vitaminas B, afecta la función cerebral y la capacidad de concentración.
Energía y motivación:
Aunque generan energía rápida, ésta se agota rápidamente, provocando fatiga, somnolencia y falta de motivacióndurante las clases.
Conducta y autocontrol:
Estudios sugieren que dietas ricas en ultraprocesados están asociadas con mayor irritabilidad, hiperactividad y dificultad para controlar impulsos, factores que afectan la participación en el aula y la resolución de problemas.
Evidencia científica:
Investigaciones recientes muestran que niños con dietas más saludables obtienen mejores resultados académicos y tienen mayor rendimiento en tests de memoria y atención.
Por el contrario, el consumo excesivo de comida ultraprocesada se vincula con peores notas y menor capacidad de aprendizaje a largo plazo.
Estrategias para reducir su consumo en niños y adolescentes
Educación alimentaria: enseñar a identificar ultraprocesados y leer etiquetas.
Incorporar alternativas saludables: frutas, verduras, frutos secos y cereales integrales.
Promover hábitos familiares y escolares: desayunos equilibrados y meriendas nutritivas.
Políticas escolares: limitar la venta de snacks ultraprocesados en comedores y kioscos.
Conciencia sobre publicidad: enseñar a los niños a ser críticos frente a la publicidad engañosa.


