Educación postural.
- jcglezhdez
- 25 ago 2025
- 2 Min. de lectura

¿Qué es una buena postura?
Una postura correcta es aquella en la que el cuerpo está alineado y equilibrado, con la menor tensión muscular posible. Implica:
Cabeza erguida y alineada con la columna.
Espalda recta, no encorvada.
Hombros relajados, no caídos ni tensos.
Abdomen ligeramente contraído.
Pies apoyados firmemente en el suelo.
Problemas frecuentes causados por malas posturas
Escoliosis: desviación lateral de la columna.
Cifosis: curvatura exagerada de la parte superior de la espalda (“chepa”).
Lordosis: curvatura exagerada en la zona lumbar.
Dolor cervical, dorsal o lumbar.
Fatiga muscular crónica.
Problemas respiratorios o digestivos por compresión interna.
Importancia de la educación postural en la infancia y adolescencia
Es una etapa de crecimiento rápido, donde el cuerpo es más vulnerable a malos hábitos.
El uso prolongado de mochilas, móviles y ordenadores puede afectar negativamente si no se enseñan posturas adecuadas.
Adoptar buenos hábitos desde pequeños previene lesiones y deformaciones en la vida adulta.
Pautas básicas de higiene postural
Al sentarse (en clase o en casa):
Espalda recta y apoyada en el respaldo.
Pies planos en el suelo.
Rodillas en un ángulo de 90°.
No cruzar las piernas.
Evitar estar más de 45-60 minutos seguidos sin moverse.
Al llevar la mochila:
Usar mochilas con dos tirantes, bien ajustadas.
Llevarla a la altura de la zona lumbar.
No sobrepasar el 10-15% del peso corporal del niño.
Evitar cargarla sobre un solo hombro.
Al usar dispositivos electrónicos:
Pantalla a la altura de los ojos.
Cuello recto, sin inclinarse hacia adelante.
Descansos visuales cada 20 minutos (regla 20-20-20: mirar algo a 20 pies, 20 segundos, cada 20 minutos).
Tiempo de uso limitado, especialmente fuera del aula.
Al estar de pie o caminar:
Mantener el cuerpo erguido, con hombros alineados.
Distribuir el peso en ambos pies.
Evitar caminar mirando hacia abajo (uso excesivo del móvil).
Al agacharse o levantar objetos:
Flexionar las rodillas, no la espalda.
Mantener el objeto cerca del cuerpo.
Evitar giros bruscos mientras se carga peso.
Actividades que ayudan a mejorar la postura
Ejercicios de fortalecimiento del abdomen y la espalda.
Estiramientos regulares para mantener flexibilidad.
Yoga, pilates, natación, gimnasia postural.
Juegos motores con conciencia corporal.
Educación postural en la escuela
Integración en la clase de Educación Física:
Ejercicios específicos para fortalecer la musculatura postural.
Actividades que trabajen equilibrio, control y alineación.
Charlas o talleres de higiene postural:
Impartidos por fisioterapeutas o docentes capacitados.
Adaptación del mobiliario escolar:
Mesas y sillas acordes a la estatura del alumnado.
Zonas de descanso o lectura con posturas cómodas.
Observación y corrección de hábitos:
Ayudar a los alumnos a tomar conciencia de sus posturas diarias.
Beneficios de una buena educación postural
Prevención de dolores y lesiones musculares.
Mejora de la concentración y el rendimiento escolar.
Mayor sensación de bienestar y energía.
Mejora en la imagen corporal y la autoestima.
Favorece la respiración y la digestión adecuadas.


